Borea
Borea

Mundo de un universo paralelo en el cual estuvo aprisionado Ithaqua. El planeta tiene tres lunas: Dromos, Numinos, y otro satélite sin nombre. Sin embargo, debido a la física de esa dimensión, ninguno de esos cuerpos orbita alrededor de los demás, y el propio planeta no circunvuela el sol. Así, algunas partes de Borea permanecen en un frío perpetuo mientras que otras disfrutan de un eterno verano tropical.

La leyenda afirma que, tras la revuelta de los Dioses Primigenios, los Dioses Arquetípicos confinaron a Ithaqua a una meseta cerca del polo sur de Borea. Después de muchos años, el obtuvo la libertad y viajó a otros mundos y dimensiones, aunque sigue regresando a Borea de vez en cuando. A lo largo del tiempo, Ithaqua ha traído muchas formas de vida a este planeta y a sus lunas, incluyendo varios tipos de plantas, murciélagos, lobos, osos, ballenas e incluso seres humanos.

Es bien conocida la costumbre que tiene Ithaqua de llevarse con él a los que provocan su ira. Aunque normalmente deja caer desde lo alto a estas víctimas, algo que puede producirse semanas o meses después, otras son trasladadas a Borea. Estos desgraciados son modificados de tal modo que ni el frío más penetrante pueda afectarlos. Sin embargo, esta cualidad también los hace vulnerables en parte a las mismas fuerzas que repelen a los Primigenios. Tras su llegada, la mayoría de ellos son iniciados en los Hijos de los Vientos, el culto a Ithaqua de Borea, que está compuesto por cientos de miles de miembros.

Sin embargo, algunos se rebelan contra El que Camina en el Viento. En la meseta donde estuvo aprisionado Ithaqua se pueden encontrar las colonias de estos proscritos, así como en la Isla de las Montañas en Numinos. Estas colonias suponen una irritación constante para Ithaqua, pero las incursiones de su secta contra ellas nunca han logrado erradicarlas por completo.

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