Grandes Dioses

Los Grandes Dioses, también llamados Dioses de la Tierra o solo Grandes, son los dioses que rigen la Tierras del Sueño. Ellos viven en la cima de las montañas en la ciudad de Kadath y son protegidos por Nyarlathotep. Son las pequeñas deidades de la Tierra de los Sueños que atienden los rezos de la humanidad. En su mayor parte los Grandes Dioses son creaturas débiles y olvidadizas. Los Grandes Dioses se parecen mucho a los seres humanos pero con afiladas barbillas, frentes de grandes lóbulos y finas narices. A veces estos seres bajan de su hogar para copular con mujeres humanas y crear semi-dioses. Se dice que cuando en un lugar para la gente los rasgos de los dioses resultan habituales entre los habitantes es porque Kadath está cerca.


Los Grandes Dioses


Ariel
El que trae la Verdad.

Lilith
La Reina de la Noche.

Robigus
Dios de los Hongos.

Hagarg Ryonis
La que Asecha. El Enlace-en-Espera. Suele manifestarse como un enorme monstruo reptiliano con escamas negras, seis ojos distribuidos irregularmente y garras y dientes de obsidiana. En Hiperbórea, Hagarg Ryonis era considerada la protectora de las tumbas y de las casas, la que traía la venganza contra los injustos. Aún es venerada en las Tierras del Sueño, pero ha perdido sus rasgos benéficos y ahora le corresponde asesinar a los que han ofendido a los Grandes Dioses.

Karakal
El Señor de las Llamas. Gran Dios que mora en el Salón de las Piedras Fluyentes, en Kadath. En los tiempos de Hiperbórea era considerado el dios-sol que protegía el mundo de la oscuridad que se agazapa detrás del cielo. En las Tierras del Sueño posee algunos atributos celestiales, pero se ha convertido en algo más parecido a un dios del fuego. Es el señor de unas criaturas hechas de relámpagos conocidas como los Sicarios de Karakal, y sus sacerdotes protegen un altar con una llama siempre encendida.

Lobon
Gran Dios venerado en Sarnath. Se le suele representar como un joven coronado de hiedra y con una lanza en la mano. En Hiperbórea se le tenía por el dios de los guerreros, a los que protegía del enemigo, pero las gentes de las Tierras del Sueño lo consideran un dios más pacífico.

Nath-Horthath
Deidad principal de Celephais. Su templo en dicha ciudad es de turquesa, y sus ochenta sacerdotes llevan viviendo allí diez mil años. En los tiempos hiperbóreos, Nath-Horthath fue el dios de la luna, que vigilaba todos los sueños, protegía a los seres humanos de las pesadillas y aconsejaba a sus gobernantes. Las estatuas de Nath-Horthath lo muestran con dos caras, y los leones le son sagrados; a veces enviará un león negro de formas indefinidas para ayudar a los que cuenten con su especial predilección.

Gleeth
Dios Lunar, consejero de las demás deidades a las que reverenciaban las gentes de Theem’hdra y de las Tierras del Sueño. Se suele decir de él que es idéntico a Mnomquath, aunque en realidad Gleeth es casi por completo sordo y ciego a los rezos de sus fieles, a diferencia de Mnomquath. Así, solo los Suhm-Yi de Theem’hdra le adoraban, y en ninguna otra parte tenía sacerdotes ni un culto formal.

Oukranos
Dios del Rio. Esta deidad estaba asociada al paso del tiempo e, indirectamente, a la muerte. El fluir de un río a menudo se ha empleado como alegoría del inexorable trascurrir de la vida, de ahí su posible conexión.

Tamash
El Dios de la Ilusión. Gran Dios adorado antiguamente en Sarnath y en Hiperbórea. Tiene el aspecto de un hombre de pequeño tamaño, de piel plateada y cabello y barba morenos. Es el patrono de los magos, y suele lanzar extravagantes ilusiones. Tamash se dedica a aliviar el dolor y le encantan los cuentos increíbles, en especial los que son ciertos. Suelen ayudarlo seis demonios.

Zo-Kalar
Gran Dios adorado en Sarnath y en todas las Tierras del Sueño, y también en Hiperbórea. Se lo consideraba el dios del nacimiento y la muerte, y era el responsable de proporcionar niños sanos y muertes serenas.


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