Hibridos Tindalosianos

Estas entidades parecen pinturas cubistas vivas, angulosos y agudos. Intentan mantener su forma humana, pero su imagen oscila y se riza con frecuencia. Existen a través de los reinos hipderdimensionales y por tanto parecen moverse y cambiar cuando los simples mortales de tres dimensiones sólo pueden ver segmentos de su ser. Suelen vestir túnicas con capucha, gabardinas negras, ropas holgadas, velos y sombreros de ala ancha para ocultar los rasgos tindalosianos. Cuando no se molestan en mantener la forma humana, sus partes visibles cambian radicalmente. Las manos parecen un conglomerado de cristales triangulares que recuerdan a las garras de un lobo. La cara queda sustituida por lo que sería una gran boca abierta con largos colmillos cristalinos; el restos se encuentra en otras dimensiones. Les cambia la forma constantemente como si pequeñas partes suyas existieran y dejaran de existir de repente. La sustancia expuesta parece un conglomerado de muchos ángulos, sin ningún tipo de curvas. Pueden sacar una lengua serpentina de color azulado de esas mandíbulas. Aunque no resulta visiblemente obvio, son unos depredadores, unas criaturas lobunas cuya presa es la esencia interior de cada uno.

No son una especie surgida de forma natural. Fueron creados por la magia accidentalmente. Tras la ingestión del Plasma de Perro de Tíndalos, un humano puede verse infectado y mutar a un Híbrido Tindalosiano. Ciertos hechizos y elixires pueden producir el mismo efecto. La prioridad de un híbrido es la de alimentarse, y debe hacerlo por lo menos una vez al día. Les cuesta mucho mantener la apariencia humana, ya que sus formas cambian constantemente, algo muy claro a la luz del día. Este es el motivo por el que generalmente se ocultan bajo túnicas o gabardinas. Cuando atacan, procuran hacerlo en la oscuridad.

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