Los mitos de Cthulhu, de los que en realidad Howard Philips Lovecraft es solo creador de una pequeña parte, siempre han sido objeto de intentos de sistematización. Su “creador”, Lovecraft, no tenía en mente más que utilizar el terror primigenio, el que enfrenta al alma humana a los terrores de cosmos desconocidos, cuando empezó a utilizarlos en sus escritos y novelas. Podemos pensar esto debido a que él nunca los sistematizó, y que la cosmología que a veces presentaba podía variar en función de un relato u otro. Asimismo, incluso la apariencia y características de los diversos “Primordiales” que llegaron a aparecer en sus obras podían cambiar en los diferentes relatos.
Cuando el llamado “círculo de Lovecraft” −es decir, los autores con los que mantenía correspondencia, debido a la similitud en cuanto estilo, temáticas y fines− empezó a publicar relatos basados en los Mitos de Cthulhu, fue cuando empezó a vislumbrarse una especie de cosmogonía. Y más adelante varios estudiosos de la obra de este grupo intentaron sistematizarlos de acuerdo a varios valores de referencia.
Pensemos que Lovecraft desde muy joven era muy aficionado a la fantasía y a las mitologías, debido a sus horas de lecturas y a su fértil imaginación. En un primer momento, su afición se centró en la mitología árabe, para posteriormente hacerse devoto de la grecorromana. Inventaba juegos, escribía relatos, y prácticamente vivía en el mundo de su imaginación. Más adelante ese mundo de fantasía se vio incrementado por sus lecturas de Edgar Allan Poe, Lord Dunsany, W. H. Hodgson, Arthur Machen, Ambrose Bierce, etc.
Posteriomente, cuando comenzó su relación epistolar con otros autores, las colaboraciones, ayudas, consejos, etc., hicieron que surgieran una serie de historias de similitud estilística y que compartían un “cuerpo” argumental basado en los relatos de Lovecraft sobre una raza de Primordiales.
Diferentes autores fueron añadiendo sus propios Primordiales, adeptos, libros prohibidos y mitologías.
Y, a partir de ese momento, es cuando podemos considerar que se estableció una sistematización de los Mitos. Si la primera intención de Lovecraft fue crear unos relatos de terror alejados de los parámetros de la novela gótica −en la que predominaban los fantasmas y los solitarios castillos encantados−, con el añadido de nuevos relatos por parte de sus allegados (literariamente hablando) se empezaron a ver a los Primordiales (Primigenios) como “dioses” de los elementos, o como seres elementales de la naturaleza. En si mismo, esto podría contradecir la idea originaria de Lovecraft de una raza venida desde más allá de las profundidades del cosmos en tiempos en el que la Tierra era joven, unos seres más allá del bien y del mal como se conocería después, pero intrínsecamente malignos desde el punto de vista humano “de una humanidad que surgiría eones mástarde”. Se comienza a relacionar, a raíz de estos intentos de sistematización, a estos Primigenios y a sus seguidores con avatares de las fuerzas elementales de la naturaleza, incluso con seres monstruosos del folklore humano tales como los Yetis, el Wendigo, los Goules, los monstruos marinos de toda clase, etc.
Y en esa posible relación entre los Primigenios y sus acólitos con los elementales de la naturaleza podríamos identificar a SubNigurath (la cabra negra con un millar de retoños) con una especia de deidad de la fertilidad; al Wendigo (Ithaqua, El Que Camina Sobre el Viento), la personificación de la naturaleza salvaje (y los bosques); Cthulhu, como una especia de dios del mar, en cuya profundidades duerme su sueño eterno, etc.
Pero, por otro lado, Augusth Derleth, uno de los componentes del “círculo de Lovecraft”, y continuador de las historias de Lovecraft, ya sea basándose en sus relatos, en fragmentos inconclusos, o creando nuevas historias, fue el “creador” de los Dioses Arquetípicos, que fueron los que consiguieron acabar con la rebelión de los Primigenios/Primordiales contra ellos. Con ello, la esencia de los Mitos que comenzó Lovecraft, como hemos comentado como intento de ir más allá del típico relato de terror gótico, se “pervierte” y se convierte en una mera transposición de la lucha del bien y del mal presente en la mayoría de las religiones, especialmente en las de tradición judeo-cristiana.
También parece ser que el término Mitos de Cthulhu fue debido a Derleth, ya que el propio Lovecraft se refería a ellos como Yog-Sothothery , puesto que realmente Yog-Sothoth es uno de los Primordiales más poderosos, si no el que más, siendo Cthulhu considerado en diversos momentos como de categoría algo inferior.
Pero esto que acabamos de comentar también se presta a múltiples interpretaciones, debido a lo que ya hemos repetido, que Lovecraft en ningún momento los sistematizó, y los usaba libremente como una fuerza opositora, cósmicamente maligna, en algunas de sus historias de terror.
Posteriormente, como también hemos visto, sus seguidores intentaron sistematizarlos, y las diversas interpretaciones a veces han causado más confusión que ayuda. A las ya vistas de August Derleth y otros, que por un lado intentaron equipararlos a las fuerzas de la naturaleza y/o a la mitología judeocristiana, se añadieron otras intentando “jerarquizarlos” y “distinguirlos”. A veces, Primordiales y Primigenios son equiparables,siendo uno la representación “física” del otro; sin embargo, otras veces los Primordiales son llamados también Antiguos, siendo los primeros pobladores de la Tierra, y los que crearon (por error, por una “broma”…) el resto de la vida (Shoggoths/La gran Raza), que se rebeló contra ellos.
Otra(s) clasificacion(es) los hacen descender de los Dioses Exteriores, una facción de los cuales se rebeló, dividiéndose los Dioses entre los Arquetípicos (los que según estas clasificaciones podríamos asimilar al bien) y los Primigenios (¿el mal?); pero por otro lado, la clasificación de Primigenios vuelve a dar problemas, y hay autores que las subdividen, y, haciéndolas parte en origen de los Dioses Arquetípicos, luego añaden otra división de Dioses Exteriores, siendo estos de mucho mayor poder que los Primigenios.
Esta última clasificación podemos prácticamente asegurar que no estuvo en la cabeza de Lovecraft, dado que aunque en sus obras sí que pudiese haber “Primigenios/Primordiales” que parecieran tener mayor poder, su uso en los relatos podría ser más o menos equivalentes, usándose unos u otros dependiendo de las circunstancias que pidiera el relato. Por eso, aún reconociendo esa diferencia de poderes, podremos encontrar a Cthulhu,Yogh Soggoth, Nyarlathothep, Hastur, etc. Porque Lovecraft los usó como alternativa al cuento “típico de terror”, no como una “alianza” de seres trabajando en contra de la humanidad, sino como seres más allá del tiempo y del espacio, incognoscibles para el ser humano, que reinaron en la Tierra hace eones, y cuyo objetivo es volver a dominarla, sometiendo a todas las razas. Es más, en varios relatos tanto de Lovecraft como de su círculo y de sus seguidores, estos “primigenios/primordiales” a veces están enfrentados
entre ellos, y son invocados por algún ser humano justamente para oponer una resistencia frente al ataque de otro de ellos (aquí, a veces, también se dala oposición de las fuerzas de la naturaleza, estando enfrentados los primordiales que “representan” a fuerzas en oposición).
Es decir, podríamos decir que el legado de Lovecraft se pervierte (como podríamos pensar que pasa con todas las obras cuando salen de las manos de su creador), y las creaciones del escritor de Providence van tomando diversos derroteros, según quien (y cómo) sean utilizadas; de todas maneras, existen (como en botica…), de todo, y hay obras que no desmerecen a las surgidas de la pluma de Lovecraft (incluso, llegando a superarlas), y otras que simplemente parece que en su momento se apuntaron a la “moda”, sin mayores valores literarios, pero consumidas por un público ávido de las obras de ese género. Por otra parte, considerando la labor de corrector de Lovecraft, muchas obras de otros autores que pasaron por sus manos sufrieron profundos cambios, adaptándolas él a su particular mitología, a veces, mientras que, como hemos comentado antes, obras suyas inconclusas, o incluso otras colaboraciones fueron retocadas por esos colaboradores, con lo que muchas veces el todo se confunde, y la mitología, el cuerpo de relatos que dan lugar a Los Mitos de Cthulhu se diluye, aunque conociendo la obra “primigenia” de Lovecraft, podamos apreciar qué hay suyo, y qué añadido en cada obra de Howard Philips Lovecraft.