Quienes encuentren este volumen seguramente se preguntarán: ¿qué diablos es Ecos del Emperador Inmortal? Probablemente de nada les suene tampoco Shangri-La 93 o el proyecto Fushi, aunque quizás sí conozcan a Lovecraft, así que por ahí comenzaremos.
Howard Phillips Lovecraft (1890-1937), aun siendo menos conocido entre el público mayoritario que otros genios del horror como Poe o Stoker, es comparable a ellos en lo que a influencia se refiere, siendo el padre del llamado «Horror Cósmico» y uno de los precursores de la ficción colaborativa. Y es que Lovecraft gustaba de entrelazar sus relatos con los de sus amigos y camaradas, tomando elementos y prestando otros tantos, hasta el punto de que se vuelve casi imposible entender la obra de este autor sin conocer también la de otros como Clark Ashton Smith, Robert E. Howard o Robert Bloch. De hecho, algunos ciclos literarios como el del celebérrimo «Conan el bárbaro» se encuentran insertos en el universo lovecraftiano, del que reciben personajes y temas y al que contribuyen enriqueciendo su lore.
Es precisamente por este carácter colaborativo que el universo lovecraftiano está en continua expansión. Desde los angloparlantes Robert M. Price y Ramsey Campbell hasta el nipón Ken Asamatsu, son innumerables los autores que han contribuido a que el lore siga creciendo y enriqueciéndose, sin importar que el genio que inició este fenómeno lleve décadas finado. Aunque tal vez aquello era precisamente a lo que se refería en su famoso ensalmo: «que no está muerto lo que yace eternamente». E, incluso hoy, Lovecraft vive en todos sus sucesores.
Y, ¿qué tiene que ver todo esto con Ecos del Emperador Inmortal? La respuesta es «todo». Ecos del Emperador Inmortal forma parte del proyecto Fushi, cuyo objetivo es dar voz a autores menos conocidos para que puedan contribuir al universo lovecraftiano. A su vez, el proyecto Fushi hunde sus raíces en la Wiki Lovecraft hispana. De hecho, el término «Emperador Inmortal» aparecía ya en Shangri-La 93, antología vinculada también con ese sitio web y centrada en el Primigenio Ghisguth. Por aquel entonces, los coautores barajamos ideas sobre la naturaleza del Emperador, aunque creo conveniente no mencionarlas y permitir que los lectores formulen sus propias teorías. Tan solo diré que, por tratarse de un ser cuya existencia está profundamente entrelazada con la de los humanos, el Emperador no sería un Primigenio lovecraftiano en sentido estricto, sino que tendría más que ver con los «dioses arquetípicos» o «dioses de los hombres» que aparecen en la obra de autores como August Derleth o Lin Carter.
La idea inicial de Ecos del Emperador Inmortal era que consistiera en tres volúmenes, cada uno de ellos con una temática y ambientación diferente, aunque manteniendo a la entidad homónima como hilo conductor. Sin embargo, últimamente he estado reevaluando si esto realmente es conveniente. Sea como fuere, el presente volumen, Tirano del sol naciente, busca ser un homenaje al género del terror japonés y, muy particularmente, a autores como Edogawa Ranpo o artistas como Sekien Toriyama. Esto parte de mi deseo de hacer un homenaje desde occidente a la comunidad lovecraftiana japonesa, encabezada por autores de la talla de Asamatsu Ken, cuya obra, tristemente, nunca ha sido traducida a nuestra lengua. Esta antología viene acompañada por mi más sincero deseo de que, en algún momento, esta situación pueda cambiar.
Para cerrar, es conveniente hablar sobre la causa de los retrasos de esta antología. En un primer momento, iba a ser publicada por cierta editorial que, debido a circunstancias personales y económicas, se vio obligada a cerrar, con el consecuente incumplimiento del contrato. Esto nos llevó a tantear otras posibilidades de publicación, pero acabamos descubriendo por las malas que el mercado editorial ya no es lo que era.
Cada año, abren y cierran cientos de editoriales independientes, lo cual es una muestra de la inestabilidad en la que vive el sector. Recibir el respaldo de una de estas editoriales no es garante de estabilidad y, con frecuencia, adolecen de una distribución más limitada. De hecho y como he comentado, estas cuestiones hemos tenido que conocerlas de primera mano.
En cuanto a las editoriales «grandes» pecan de algo bien distinto, y es del estancamiento en el que se encuentran. En su afán por mantenerse «competitivas», priorizan obras con un enfoque más comercial, lo cual juega en contra de esta literatura más «pulp» y «de género». He de decir que no se las puede culpar de ello, ya que esto es, en esencia, un problema estructural derivado de los sistemas de producción capitalistas, en los que se premia e incentiva el beneficio generado por encima de la calidad intrínseca del producto. Es por estas cuestiones por las que hemos optado por publicarlo bajo nuestro propio sello, el de la revista Refugio Bizarro, ya que esto nos permite una mayor seguridad y control sobre la obra.
Sea como fuere, no me gustaría aburrir a nuestros pacientes lectores con una larga disertación sobre la situación de la literatura de género en el panorama editorial actual. Dicho esto, procedo a invitaros a adentraros en estas páginas, en las que el caos y la locura campan a sus anchas. Recibid con los brazos abiertos a nuestro sombrío e inefable Emperador Inmortal, protagonista indiscutible del macabro desfile que vais a presenciar.