Tablillas de Zanthu
Image Unavailable

Las Tablillas de Zanthu son doce, o diez, piezas de jade negro en las cuales está escrita una relación parcial de la historia de Mu en nacaal hierático por Zanthu, sumo sacerdote de Ythogtha, hace más de 150.000 años. Son una parte importante en la leyenda Xothic. Se trata de un escrito en forma de Naacal, el idioma de los hundidos continente de Mu. Las tablillas relatan al detalle las diferentes formas de adoración llevadas a cabo en Mu a dioses como Ghatanothoa, Shub-Niggurath y Cthulhu, así como los de menor importancia, como Nug y Yeb, Zoth-Ommog, Yig, Ythogtha, el Padre Dagón y la Madre Hidra. Asimismo, se habla de los Lloigor y los Yuggya como los servidores de estos dioses. Los historiadores apuntan a que hay semejanzas entre las tablillas y los Manuscritos Pnakóticos, así como con los Fragmentos de Celaeno.

Las Tabletas revelan una historia parcial de Mu, describiendo a Zanthu luchando contra el aumento de adeptos del culto a Ghatanothoa, su propia religión se lamentó de tal decadencia. También describe su intento fallido de liberar a Ythogtha de su prisión. Zanthu y tres testigos pudieron contemplar al dios que era "vasto como cualquier montaña", al verlos huyeron del terror cuando se da cuenta de que son simplemente la punta de los dedos del Dios. Según Zanthu, él y algunos de sus acompañantes escaparon a la destrucción de Mu, que fue hundido por la ira del Dios. Tras causar el cataclismo que hundió Mu, Zanthu y sus seguidores huyeron a la Meseta de Tsang en carros voladores, desde donde él creó las tablillas. Tras la muerte de Zanthu, sus seguidores las guardaron en su tumba en un mausoleo de piedra, en la propia meseta de Tsang.

En mayo de 1913, la expedición Copeland-Ellington se internó en Indochina para buscar la Meseta de Tseng y la tumba de Zanthu, siguiendo las pistas encontradas en las Escritura Ponapé. La expedición sufrió muchas pérdidas humanas tanto por muerte como por deserción, incluyendo la del propio Ellington. Copeland fue el único que llego a penetrar la tumba, solo para quedar horrorizado al descubrir que el rostro momificado de Zanthu se asemejaba al suyo. Copeland llegó tres meses después a Mongolia, delirando sobre cosas que decía haber visto, pero habiendo encontrado las tablillas. Tras reponerse, Copeland las intentó traducir, utilizando una clave tomados de la finca del coronel Churchward, el último traductor calificado de la antigua Naacal, siendo sus esfuerzos reunidos en un libreto de 32 páginas llamado Las Tablillas de Zanthu: Una Traducción Conjetural. La tirada de 400 ejemplares fue publicada por el Instituto Sanbourne para los Estudios Pacíficos tres años después. Desgraciadamente, su obra fue ridiculizada al extremo y Copeland tuvo que ser ingresado en un asilo debido a una grave crisis nerviosa, teniendo que legar al Instituto las tablillas y el resto de sus hallazgos. Un año después, se escapó del asilo. Por otro lado, el conservador del Instituto, el doctor H. Stevenson Blaine, se volvió loco cuando intento catalogar los objetos. Usando la controversia, el Instituto llevó a cabo en 1929 una exposición de las piezas hasta que cerró por falta de fondos. Poco después, en 1933, las tablillas fueron robadas. Se desconoce su paradero actual.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License